En el límite de la Villa romana y con un norte envidiable está la casa de Antonio "moruso". El respeto en lo formal y en los materiales y el buen gusto en la ejecución de los detalles ha producido este espacio bello y cómodo a la vez. La cocina, con dos espacios bien definidos; el cuarto de baño, de nueva factura; la biblioteca con chimenéa y el dormitorio principal, con dos niveles y chaflanes en todas direcciones en el techo hacen de este "refugio" un paradigma de respeto a la arquitectura tradicional en La Subbética.
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