Esta casa, llamada del Arco, se ha restaurado con minusiosidad y cariño, dotándola de elementos arquitectónicos tradicionales. Los suelos, de cemento hidráulico, se han elegido de tonos y dibujos variados en las diferentes estancias y se han combinado magistralmente con cortinas y ropas de camas y mesas camillas. Los dormitorios, algunos con tejados a dos aguas y vigas rústicas a la vista, invitan al sueño con el sonido de fondo del Zurreón que en tiempos de bonanza de lluvias ronronéa implacable. El turismo rural de calidad en Almedinilla se enriquece con "El Arco".
|